Según la OMS
(Organización mundial de la salud) “la salud no es
solo la ausencia de enfermedad sino un estado de bienestar tanto
físico como psíquico.
Es por ello que los profesionales que nos dedicamos
a esta profesión “medicina y/o cirugía estética”,
lo primero que tenemos que concienciarnos, es de que somos médicos
que debemos curar en su totalidad o en el caso de que no pudiera
ser su totalidad, parcialmente, aquello por lo que un paciente
acude a nuestra consulta.
En este caso, no hablamos de un apéndice
que se ha inflamado, o de una gripe que se ha contraido .En este
caso estamos hablando , de la imagen que tiene el paciente de
si mismo y de la que proyecta a los demás. Por lo tanto
es fundamental hacer un buen diagnóstico. Una buena conversación
con el paciente nos ayudará a crear feeling para poder
saber cual es el problema. (Quizás este “crear un
feeling” es lo que diferencia nuestra especialidad de las
múltiples especialidades que existen) para ello es importante
saber captar con espiritu de artista lo que a veces , sin tener
las ideas claras nos transmiten; porque no olvidemos que la belleza
es un concepto abstracto y que se debe tratar individualmente,
ya que tanto la cara como el cuerpo reflejan a “un ser único
e irrepetible”.
Después de esa larga charla, que debe
preceder al tratamiento, debe llegar la complicidad entre médico
y paciente . El médico ha debido mirar, casi como un escultor
mira la obra en la que está trabajando, a esa persona que
nos pide ayuda y aconsejarla, proponerle (nunca imponerle ) para
que al final, y ya utilizando las herramientas de las cuales disponemos
en la actualidad, obtengamos una sonrisa gratificante de nuestro
paciente. Esta será la indicación de que se siente
feliz y a la vez el motor que a los médicos y/o cirujanos
estéticos nos impulsa a seguir en nuestra profesión
, que realmente es maravillosa.
Dra. Heredia
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