Si usted
está leyendo esta información es porque conoce o es
una persona con un alto grado de ansiedad cuando piensa en atenderse
con un dentista o ha pasado por una mala experiencia que le provoca
un sentimiento de angustia cuando tiene que visitarse en una clínica
dental.
Usted
no es el único y es por eso que es importante que sepa que
hay un gran numero de personas que están en las mismas condiciones
y que han pasado por malas experiencias y por ello no han dejado
de visitarse, pero, eso si, con profesionales adecuados que saben
y conocen ésta problemática.
La manera
de atenderle será justamente desde la experiencia de haber
atendido a más de 4000 pacientes con ésta características
y que hoy son personas que han superado por completo la ansiedad
y el miedo a las visitas.
Con
este protocolo de actuación hemos logrado poder curar y superar
esa ansiedad lo que les permite realizar visitar con absoluta normalidad.
De esta forma, las visitas dejan de ser una tortura psicológica
convirtiéndose en una forma más de cuidar la salud
bucal sin sufrir angustias.
Es importante,
que el profesional reconozca QUE EXISTE UN MIEDO y se dirija a la
persona que lo padece de una manera natural y comprensiva.
Nadie debe tener vergüenza.
Se debe tener también en cuenta que cada paciente tiene una
percepción distinta del dolor, y lo que para unos puede ser
un procedimiento inocuo, para otros puede ser extraordinariamente
molesto.
El dolor
o la molestia puede estar enraizado en la mente y aunque este totalmente
anestesiado la percepción de ese ¨dolor¨ es sentido
de una manera viva y completa.
Alternativas:
SEDACIÓN
INTRAVENOSA
La sedación es una alternativa rápida e indolora que
provoca un adormecimiento total (sedación intravenosa), segura
y controlada durante todo el tiempo que se necesite.
De esta manera, se sentirá relajado desde el primer segundo
de la aplicación, también todos los pacientes expresan
posteriormente que enseguida sintieron que todos los temores desaparecieron
y estaban absolutamente CONSCIENTE en todo momento, lo que permite
colaborar y mantener una conversación con el profesional.
Al terminar
la sesión, la sensación en general, es de haber estado
una cuarta parte del tiempo real que estuvieron.
Al día siguiente el recuerdo es muy vago y la sensación
de plenitud y satisfacción es gratificante para ambos, profesional
y paciente.