Medicina
estética: sobrepeso y obesidad
El sobrepeso y la obesidad han crecido de forma
alarmante en los últimos años. Un ejemplo claro
es el de estados Unidos donde la obesidad afecta a un tercio de
la población y la tendencias es ascendente. En los países
occidentales cada vez afecta a un mayor número de personas
y constituye un grave problema, puesto que aumenta el riesgo de
desarrollar múltiples enfermedades como diabetes, hipertensión,
hipercolesterolemia, enfermedades cardiovasculares, etc.
La obesidad no es sólo un problema estético, si
no una enfermedad y como tal hay que tratarla teniendo en cuenta
los múltiples factores que hay implicados en ella: genéticos,
metabólicos, psicológicos y medioambientales. Estos
últimos hacen referencia al gran cambio en los hábitos
alimenticios de la población y constituyen la base fundamental
del problema. Actualmente se consumen grandes cantidades de golosinas,
sándwiches, bollería y fastfood que contiene un
porcentaje elevado de grasas saturadas y no tiene un correcto
aporte nutricional.
Por otro lado, también hemos reducido en gran medida la
actividad física, tendiendo a una vida más sedentaria
determinada básicamente, por el tipo de trabajo y nuestra
manera de desplazarnos. El uso indiscriminado de los médicos
de locomoción, ascensores, escaleras mecánicas,
etc. Reduce sustancialmente nuestra actividad física, es
decir, andamos mucho menos.
Estos factores que acabamos de comentar, son fundamentales y se
pueden modificar. En primer lugar, deberíamos aumentar
el gasto energético, es decir, deberíamos realizar
una mayor actividad física – es muy recomendable
caminar treinta minutos diarios-. En segundo lugar, no sólo
adelgazar, si no luego mantener el peso adecuado a cada persona.
Es imprescindible que la dieta sea muy variada para así
poder asegurar las cantidades necesarias de todos los nutrientes
esenciales y que en ella estén representados todos lo grupos
de alimentos. Es indispensable recalcar la necesidad de cambiar
los hábitos alimenticios.
Para conseguir esta pérdida de peso, es necesario realizar
una dieta hipocalórica que consiste en la disminución
de la ingesta de calorías, pero manteniendo un contenido
adecuado de nutrientes y , si es necesario, aportando complementos
vitamínicos-minerales. Hay que tener en cuenta que la alimentación
es fundamental para tener una buena salud y que las personas que
adquieren buenos hábitos alimenticios y empiezan a nutrirse
mejor, se sienten con más energía, más vitalidad
y están mejor preparadas inmunológicamente ante
cualquier tipo de enfermedad .
Dra. Mercè Laporta
Centro Clínico Mir-mir
info@ccmir-mir.com